viernes, 29 de enero de 2016

ética y política

                                     (El Exceso De Libertad).
   


    Todos somos consientes que los limites a la libertad constituyen problemas. Es evidente que en ese sentido hay que ser muy cuidadosos. Por tanto, sólo la podemos limitar allí  donde sea necesario por motivos que pueden ser o no urgentes.

Pero esto significa que en muchos casos no va a ser posible obtener un acuerdo entre diferentes opiniones sobre dónde debe trazarse el límite de lo necesario. 

Y esto siempre se presenta allí donde la situación y las circunstancias exigen una libertad específica, y esto se reduce a aquellas acciones que pudieron preverse o prevenirse si hubiéramos tenido en cuenta en esfuerzo extraordinario y condiciones previsibles, pues en ningún momento podemos convocar a los ciudadanos a perder su derecho a la esperanza  y  al optimismo, porque eso seria arrastrarlo al terrorismo o a las drogas o tal vez al suicidio, pero tampoco podemos permitir que se pierda el principio de autoridad, el respeto a la ley y al derecho.

Es decir, no se puede dar oportunidad a que organizaciones laborales y políticas impongan su dictaduras, porque nunca prácticamente se les exigen responsabilidades: queman gomas en las vías publicas, asaltan oficinas, como en el caso de la UASD, imponiendo su sola ley, desafían la autoridad y la agreden y al final nadie les exige responsabilidades por los daños ocasionados a la economía de las empresas, a la del Estado o de los simples ciudadanos. Esto es, estamos en presencia de un abuso a la libertad y la democracia o lo que es lo mismo existe en el país exceso de libertad y democracia. Hay que limitar la libertad a mo más de lo que sea inevitable. No es posible que destruyamos lo que tanto sacrificio nos ha costado. Recordemos que nunca antes antes el dominicano había disfrutado  vivir tan libremente y había llevado una vida mejor; pero al paso que vamos, perderemos ese preciado don de vivir en esperanza en paz, dentro de un Estado cuya tarea fundamental ha sido respetar y garantizar nuestros derechos; por tanto, no provoquemos en exceso de ese Estado, Porque Eso conduce necesariamente a una falta de libertad, puede ese producto desarrollarse en abuso de poder del Estado. Cuando estamos en presencia de un mal uso de la libertad, cuando se transmiten falsas informaciones erróneas, para investigar estas, pueden ser usadas por el Estado de manera arbitraria en perjuicio del ciudadano. 

Sabemos que necesitamos la libertad para impedir al abuso de poder del estado, pero hay que tener presente que necesitamos ese mismo Estado para evitar al mal uso de la libertad. Evitemos caer en la dictadura de la ley interpretada a conveniencia del estado o de las organizaciones laborales, estudiantiles, profesionales o de cualquier otra índole. 
Exhortamos a los dirigentes gremiales a que no se dejen seducir por el exceso de libertad que vivimos; deben tomar en cuenta el gran problema de su mal uso, pues hay que recordar que "la libertad ilimitada de cada individuo se vuelve naturalmente imposible por la convivencia de los seres humanos". 
  
                                   

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